Llama y alpaca: ¿cómo diferenciarlos?
¿Te preparas para explorar los Andes sudamericanos? Es momento de conocer la diferencia entre la llama y el alpaca, estos dos encantadores camélidos herbívoros, que sin duda encontrarás en altura, en las mesetas del Altiplano peruano... ¡Descubre su origen y cómo distinguirlos durante tu viaje a Perú!
¿En qué regiones viven la llama y el alpaca?
La llama y el alpaca son originarios de América del Sur, pero viven en hábitats diferentes. Mientras que las llamas provienen de las altas mesetas de los Andes (y viven a unos 4 000 m de altitud), los alpacas son nativos de las regiones montañosas de Bolivia, Chile y Perú (a 5 000 m de altitud).
Las llamas se crían por dos razones principales: además de proporcionar una ayuda valiosa a los ganaderos (siendo una "bestia de carga" muy eficiente, empleada para transportar cargas pesadas), éstas producen lana muy apreciada por la industria textil.
Por su parte, el alpaca se cría únicamente por su lana ultra suave –muy cotizada también en la industria textil (y especialmente en el mercado de lujo). De las cuatro especies de camélidos que se encuentran en los territorios sudamericanos: la llama y el alpaca son los dos únicos completamente domesticados –¡pues han sido domesticados desde hace siglos!
¿Cuál es la diferencia entre la llama y el alpaca?
Estos dos encantadores animales de la cordillera de los Andes son camélidos. Más precisamente, animales pertenecientes a la familia de los artiodáctilos –mamíferos ungulados con un número par de dedos (como también lo son los dromedarios o los camellos).
Aunque se parecen mucho, las llamas y los alpacas presentan también diferencias físicas que permiten distinguirlos fácilmente, ¡una vez que conoces sus características distintivas!
La apariencia física de los dos tipos de camélidos
La llama y el alpaca tienen un árbol genealógico un poco diferente. Mientras que los primeros son primos del guanaco, los segundos están emparentados con la vicuña –dos otros camélidos, pero salvajes.
La complexión
La principal distinción entre los dos animales se hace en primer lugar por su complexión. Con un tamaño y peso que pueden alcanzar 1,9 m y 200 kg: la llama es el camélido más imponente. Gracias a su envergadura, ésta puede soportar ¡aproximadamente 40 kilos de carga sobre su espalda!
Por su parte, el alpaca tiene una complexión (un poco) menos imponente, con un tamaño que raramente excede los 90 cm (con excepción de algunos animales que pueden medir 1,20 m) y un peso promedio de 80 kilos. A diferencia de la llama, el alpaca no funciona como transportista. ¿La razón? Cuenta con una espalda con un ángulo de pelvis muy inclinado, que no le permite cargar pesos...
Las orejas
Por sus orígenes, su anatomía presenta algunas diferencias que permiten distinguirlos. ¿La más discreta? ¡La forma de las orejas! Bastante largas y curvadas hacia adelante en las llamas, las de los alpacas son más redondeadas y cortas.
Los dientes
Mientras que la dentición de la llama es definitiva a los 5 años, ¡los incisivos de un alpaca continúan creciendo durante toda su vida! ¿El resultado? ¡Éstos deben ser limados regularmente por los ganaderos!
El comportamiento
Aunque ambos viven en comunidad dentro de un rebaño, la llama y el alpaca ¡tienen cada uno un carácter bien distinto!
La llama: la más independiente
Reputada por su inteligencia, la llama resulta ser un auxiliar de trabajo muy eficiente. Bastante cercana al ser humano (pues ha sido educada durante siglos), se deja manipular fácilmente. Cepillado, esquila, arnés, transporte: se deja hacer... ¡siempre que la hayas ganado! De hecho, la llama es conocida por su carácter bien marcado y su inclinación testaruda, que requiere una pequeña fase de aproximación y ganancia de confianza. No obstante, es un animal discreto y curioso, que se deja acariciar.
El alpaca: el más suave
Aunque de naturaleza tranquila, el alpaca no aprecia... ¡la soledad! Para estar feliz, necesita pertenecer a un rebaño, para poder vivir plenamente junto a los suyos. Más suave que la llama (en los dos sentidos del término –carácter y pelaje), el alpaca es sin embargo más tímido que la llama; extremadamente gentil y dócil.
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A tener en cuenta A diferencia de la idea (difundida por el Capitán Archibaldo...), ¡una llama no pasa su tiempo escupiendo a los hombres! Un escupitajo es principalmente para ella un sistema de defensa, que le permite mantener a distancia el objeto de su ira. Del mismo modo, es aún más raro ver escupir a un alpaca (y si esto ocurre, es más bien contra uno de sus congéneres que hacia un humano). |
El pelaje
Si bien la lana es el principal punto en común de las dos especies, ésta también cuenta con algunas diferencias...
La lana de llama: la más cálida
Más gruesa que la del alpaca, la lana de llama es también la más cálida. Existen varios tipos de llama. Entre ellos: la llama wool (muy apreciada por su lana abundante y sus pelos rizados) y la llama silky (reconocida por la gran calidad de su lana suave y brillante).
La lana de alpaca: la más suave
Más suave que la de la llama, la lana de alpaca se recomienda para pieles sensibles (su fibra es considerada además como una de las más finas y suaves del mundo). Su delicadeza, sus numerosos tonos y sus buenas propiedades térmicas hacen de la lana de alpaca una materia rara, muy valorada por la industria del lujo.
¿Cómo se llama el bebé del alpaca?
El pequeño de la hembra alpaca y del macho se llama cría. Se trata de un derivado del verbo criar, que significa "criar" en español. Una hembra da a luz sólo un bebé por año.
¿Cómo se llama la lana de llama?
La lana de llama no tiene un nombre específico dedicado, pero a menudo se asocia con la "lana de alpaca", debido al parecido entre los dos animales. La lana de llama es ligeramente más gruesa que la del alpaca, y por lo tanto más cálida.
¿Cuál es el primo de la llama?
El primo de la llama es el guanaco. ¡Se trata de un camélido salvaje, a diferencia de la llama que se considera un animal domesticado!
Audrey Denjean


